viernes, 30 de mayo de 2008

Ludopatía: el otro lado del juego. Reflexiones.

Jugar no es malo. Más aún, el juego interviene en el proceso de maduración y aprendizaje de muchos de los llamados animales superiores, humanos incluidos. Jugar nos permite aprender y respetar las reglas, a tener en cuenta las habilidades del oponente, a poner a prueba las nuestras y a superarnos, en definitiva... Jugar nos permite pasar un buen rato, aprender e, incluso, madurar (Ramos Brieva, J.).
En el juego normalmente hay un factor que se escapa a nuestro dominio, es decir, que no podemos influir sobre él de ninguna manera, no es entrenable, aparece beneficiándote o perjudicándote cuando al él le viene en gana, estoy hablando del azar. Ahora bien, el problema surge cuando en un juego el azar es el único protagonista, transformándonos en sujetos pasivos. A estos juegos se les llama, como bien dice el enunciado, juegos de azar. En los juegos de azar nuestras habilidades tecnicas o tácticas apenas entran en juego, aunque creamos lo contrario.
Entonces, ¿qué es la ludopatía?
La ludopatía es una adicción a los juegos de azar, insisto, solo a los juegos de azar, y normalmente esta enfermedad no se cura.
¿cuándo una persona es ludópata?
Según Ramos Brieva, J. cuando se juega todo el dinero disponible ( y más) y solo puede parar de jugar cuando este se termina o cierran el local, no por iniciativa del sujeto. Ésta es una diferencia esencial respecto al jugador social, que limita siempre las cantidades a exponer.
La ludopatía es un problema que afecta a un número importante de ciudadanos lo que lo convierte en un problema de salud pública (Ramos Brieva, J.), ya que hay familiares que dependen económicamente del ludópata y se ven abocadas a la ruina.
Otro dato escalofriante es que el porcentaje de ludópatas es mayor cuanto mayor es la cantidad de puntos de juegos y cuanto mayor accesibilidad tienen a ellos. Esto me preocupa y mucho, ya que cualquier persona puede tener un casino en casa a traves del juego on line, práctica que por cierto se está extendiendo en nuestro pais y práctica que, por otra parte, no es legal, ni está reglamentada, con lo cual todo el dinero que se juega en ellas no es recaudado por el Estado Español, sino que va a parar directamente a paraisos fiscales, lo cual, ese dinero jamas nos será repercutido en ayudas sociales.
Dicho todo esto, y como conclusión, practiquemos juegos en los que nos sintamos activos, juegos en los que podamos influir en él con nuestra técnica o táctica, juegos en los que, según Ramón, no esperemos que nos venga el premio como aquel penitente que espera los favores del cielo.
Saludos,
Pascual Guillén Hernández

2 comentarios:

luisito dijo...

“Jugar nos permite pasar un buen rato, aprender e, incluso, madurar” (Ramos Brieva, J.). En esta frase creo que se resume todo lo que Pascual ha querido expresar en su artículo referente a la ludopatía y el juego, ya que como dice la frase, en el momento en el que no lo pasas bien en el juego, no aprendes y no maduras, deja de ser juego (bajo mi punto de vista), ya que el juego es un concepto de diversión, de pasarlo bien en los momentos en los que los practicamos, y cuando entras en el mundo de la ludopatía, ya no disfrutas del juego, sino que lo ves como una necesidad impulsiva de consumo.

Un aspecto muy importante que se ha comentado también, es el de que en los juegos de azar (en los que entra de pleno la ludopatía) no entran en acción las habilidades técnico-tácticas de los jugadores, por lo que no lo veo una forma razonable de dejarse el capital, ya que tu no puedes hacer nada para ganar tu apuesta, lo dejas todo en manos del destino o la fortuna. Si tu pudieses hacer algo por conseguir tu apuesta realizada no lo vería mal, pero sino no lo comprendo ni comparto. Además, siempre suelen tener trampa en las casas de juego para nunca salir perdiendo ellas.

un saludo tito.vamos a casa de joan

luis fornes martinez.

algan dijo...

Respecto a esta reflexión y explicación sobre lo que es la ludopatía me gustaria contar un caso que he vivido muy cerca sobre una persona conocida que sufria y creo que aun sufrirá un caso de ludopatia , y espero que llegue a curarse porque realmente es una enfermedad y puede arruinarte la vida.
Este chico que se llama Carlos era una persona normal con su familia , 2 hijos, con un trabajo normal.Un día comenzó a ir al bingo con unos amigos y desde entonces iba todos los fines de semana sin dejar pasar ninguno.Después pasó a ir entre semana tambiény , como es normal, empezó a perder dinero y a tener problemas en casa.
El problema fue tal que más adelante protagonizó varios incidentes en el Casino MontePicayo por problemas de juego , al parecer que el queria seguir jugando sin dinero.Con el tiempo perdió a su mujer y la cusotdia de los hijos que unicamente podía verlos una vez al mes, es decir se fastidió la vida.Esta es una historia real de un chico que ya no se que será de él pero que me sirvió para darme cuenta de que por un simple juego en un principio , arlos había comenzado a ponerse enfermo a la larga y lo perdió todo.Es una historia muy triste y pienso que es un problema que debemos tratar de ayudar a estas personas que empiezan como un juego y después acabn con su familia y con todo.